Caballo libre de raza de tiro con un pelaje marrón y una crin blanca, en medio de un paisaje montañoso y verde.

Este caballo fuerte y decidido llegó a la Fundación hace 16 años, cuando sólo tenía cuatro, después de haber pasado un tiempo medio abandonado, rodeado de desechos y suciedad. Sus cascos estaban descuidados y una herradura mal puesta le hacía ir cojo… Pasó los primeros meses con nosotros de espaldas al rebaño, con la mirada perdida hacia el infinito… ¡Quizás soltando un pasado que tenía que quedar bien atrás!

Hoy el NANAK es nuestro gran embajador: incluye, expresa y conecta con curiosidad y amabilidad tanto con los caballos que llegan como con las personas que nos visitan.

Nobleza, tenacidad, amor… Son algunos de los valores que nos transmite y que nos inspira a diario.