Palmito-Fundación-Miranda
Un caballo blanco de la Fundació Miranda tumbado descansando sobre el césped seco de un prado.

Nuestro sentido homenaje.

Este mes nos dejó el Margalló. Los que hemos cuidado, en los últimos meses nos hemos ido planteando cuándo deberíamos ayudarle a traspasar.
Y hemos luchado con él hasta la fecha. Hasta su último disco, ha disfrutado de momentos de plenitud bajo el sol del Cadí con su compañero Gringo.

Un gran caballo, muy conectado a la tierra, que nos ha dotado de propósito y aprendizajes. Un ejemplo. Valiente y bondadoso, ¡lleno de luz! Mil gracias Sonia por ponerlo en nuestra vida y por tu compromiso.

Querido Margalló, has sido profundamente querido y cuidado por tus compañeros caballos de forma incondicional. Seguro que lo que les ofrecías era inmenso. Lance, Aran…Gringo.

Que el viento que te dio nombre de origen te haga volar bien alto, siempre libre, siempre en nuestro corazón.