
Una lección de vida
Belleza, sensatez y tenacidad. Tres cualidades de ese ser precioso y sabio.
A Kashmir la montaron demasiado joven y mal, por eso y llegó a la Fundación en muy mal estado biomecánico. No era capaz de trotar ni de galopar, estaba rígida, bloqueada la musculatura de su dorso, su columna todavía en crecimiento infantil, había recibido demasiado peso y demasiada presión, y tenía mucho miedo.
Después de 9 años de vida en libertad, Kashmir se mueve con soltura y forma parte de una familia de yeguas en la que es un puntal. Una yegua joven y al mismo tiempo con mucho conocimiento. Ha podido hacer trashumancia, ser madre, disfrutar de las montañas, de los ríos, conocer el mar, tejer un vínculo de amistad incondicional con algunos miembros de su rebaño como el Cigronet…
El pasado mes de noviembre de 2019, Kashmir sufrió una lesión muy grave, y muy poco frecuente, a causa de una bacteria resistente. Después de pasar casi 3 meses ingresada en el Hospital Veterinario de Bellaterra, luchando por su vida, ha vuelto a casa donde se recupera poco a poco. Llena de vida y con ganas de volver a su libertad, sabe que le espera todavía una larga temporada en un espacio acotado, lejos de los suyos, para acabar de recuperarse. Quizás será necesaria una segunda operación para garantizar que puede tener una vida digna y en movimiento. Ahora necesita muchos cuidados y cuidados.
Hoy por hoy, vive cerca de Gaia, la sabia de su grupo, que ya necesita por edad, una atención especial. Ambas se han reencontrado a los pies del Cadí, el mejor espacio de Cavalls Guiabosc Baridà, para sanar cuerpo y alma.
Contra todo pronóstico, Kashmir ha tenido claro desde el primer momento, que quería seguir conectada a la vida, y pese a los cuidados, el dolor, el riesgo, la incomodidad, el aislamiento… Ha comido, no se ha desanimado ni se ha rendido, ha luchado por su vida y por volver a casa. Todo un ejemplo por todas!!
Una vivencia que le ha hecho pasar de ser una yegua joven, a una maestra, una yegua sabia y potente.
